Enfermedades condiciones de gatos

Urolitiasis-Cistina en Gatos

Urolitiasis-Cistina en Gatos

Piedras del tracto urinario en gatos compuestos de cistina

Los urolitos de cistina, también conocidos como cálculos, son cálculos dentro del tracto urinario compuestos por el aminoácido cistina, un producto de descomposición de las proteínas. La urolitiasis de cistina se distribuye por igual entre gatos machos y hembras, con una edad promedio de inicio de tres a cinco años. Se ha observado en las razas domésticas de pelo corto y siamés. Los síntomas clínicos dependen del tamaño y la cantidad de urolitos, así como de su ubicación dentro del tracto urinario. Algunos animales afectados pueden no tener síntomas clínicos.

Se desconoce el mecanismo exacto de la formación de urolitos de cistina. La cistinuria (presencia de cistina en la orina) es un factor predisponente. La cistinuria es un error innato del metabolismo caracterizado por un transporte defectuoso de la cistina por las células tubulares de los riñones.

De qué mirar

  • Paso de pequeños volúmenes de orina.
  • Dolor al orinar
  • Aumento de la frecuencia de micción
  • Orina con sangre
  • Incapacidad para orinar

    Los animales afectados pueden estar extremadamente enfermos si tienen insuficiencia renal o infección asociada.

  • Diagnóstico de las piedras del tracto urinario de cistina en los gatos

  • Las pruebas de rutina incluyen un conteo sanguíneo completo (CBC), perfil bioquímico y análisis de orina en pacientes con urolitos de cistina. Aunque estas pruebas a menudo son normales, se pueden observar cambios consistentes con insuficiencia renal o infección bacteriana del tracto urinario.
  • Un perfil de aminoácidos en la orina puede ser útil al revelar cantidades anormalmente altas de cistina. Esta prueba requiere la presentación de la muestra a un laboratorio especializado y puede ser costosa.
  • Se pueden tomar radiografías abdominales (rayos X), pero los cálculos de cistina son radiolúcidos, lo que significa que no aparecen en las radiografías simples porque no tienen suficiente contenido mineral, y tales radiografías pueden no ser diagnósticas para cálculos.
  • La ecografía abdominal puede ser útil para detectar urolitos de cistina, pero este procedimiento no permite la identificación química de los urolitos (los urolitos de urato también son radiolúcidos, pero se pueden observar en la ecografía abdominal).
  • Los estudios de contraste (tinte) como una pielografía intravenosa (para evaluar los riñones y los uréteres) o la cistouretrografía (para evaluar la vejiga y la uretra) pueden identificar cálculos. Como sucede con la ecografía, los estudios de contraste radiográfico no diferenciarán los diferentes tipos de cálculos radiolúcidos entre sí, por ejemplo, urato frente a cistina.
  • Tratamiento de las piedras del tracto urinario de cistina en los gatos

    Dependiendo del tamaño y la ubicación de los cálculos, el tratamiento puede ser médico o quirúrgico. La cirugía puede estar indicada si hay obstrucción uretral.

    Si no hay obstrucción uretral, puede ser factible disolver los cálculos. Se ha utilizado una dieta baja en proteínas combinada con el medicamento 2-mercaptopropionilglicina (2-MPG o Thiola) para reducir la excreción urinaria de cistina y para disolver los cálculos de cistina. Hay poca experiencia en el uso de 2-MPG en gatos.

    El tratamiento adicional puede incluir:

  • La alcalinización de la orina (usando medicamentos como el citrato de potasio o el bicarbonato de sodio que aumentan el pH de la orina) puede mejorar la solubilidad de la cistina en la orina y minimizar la formación de cálculos.
  • La terapia con antibióticos está indicada con infección bacteriana concurrente del tracto urinario.
  • La fluidoterapia está indicada en pacientes que están deshidratados, tienen obstrucción urinaria o tienen enfermedad renal asociada.
  • La urohidropulsión (la eliminación de cálculos del tracto urinario inferior) puede ser beneficiosa en algunos animales. Es muy probable que este procedimiento sea útil en perros con urolitiasis por cistina porque los cálculos de cistina a menudo son muy pequeños (menos de 5 mm de diámetro) y pueden pasar a través de la uretra.
  • La extracción quirúrgica está reservada para animales en los que el tratamiento médico no es beneficioso o el alivio inmediato de la obstrucción uretral es necesario, o en pacientes con signos clínicos graves.
  • Cuidado y prevención en el hogar

    El cumplimiento estricto es necesario si su mascota está siguiendo una dieta especial y está recibiendo medicamentos para disolver los cálculos de cistina. Regrese para los exámenes y pruebas de seguimiento recomendados por su veterinario.

    Sin atención preventiva, los urolitos de cistina tienden a reaparecer dentro de los 6 a 12 meses posteriores a la extracción o disolución. Los cálculos de cistina pueden reaparecer incluso cuando se sigue estrictamente el tratamiento médico y el manejo de la dieta.


    Ver el vídeo: Los cálculos en tu perro y su nutrición (Agosto 2021).