Enfermedades condiciones de gatos

Enfermedad del disco intervertebral (IVDD): área toracolumbar en los gatos

Enfermedad del disco intervertebral (IVDD): área toracolumbar en los gatos

Enfermedad de disco intervertebral felina del área toracolumbar

La enfermedad discal toracolumbar (T-L) es una afección que ocurre cuando se presiona la médula espinal con material de disco que se hernia debajo o adyacente a la médula. Esta condición se conoce comúnmente como enfermedad del disco intervertebral (IVDD) que puede ocurrir en el área toracolumbar de la espalda. Puede ser una afección aguda (ocurre repentinamente) o crónica (se desarrolla lentamente con el tiempo) y es poco común en los gatos.

Se desconoce la causa exacta de la degeneración del disco, pero en muchos animales hay un cambio en el contenido del disco de un gel suave y flexible a un mineral rígido. Este material rígido puede comprimir lentamente la médula espinal o explotar repentinamente en el canal espinal. Cuando el disco involucrado está en la porción media o el área toracolumbar de la columna vertebral, las patas delanteras no se ven afectadas. Sin embargo, las patas traseras pueden verse afectadas en diversos grados.

Si su gato desarrolla una hernia de disco T-L, los síntomas pueden ser dolor de espalda leve o, en casos severos, parálisis completa de las patas traseras sin la capacidad de percibir ninguna sensación en las extremidades.

La enfermedad del disco T-L ocurre más comúnmente cuando los animales tienen entre tres y siete años de edad.

De qué mirar

  • Dolor de espalda
  • Renuencia a jugar
  • Llorar cuando se maneja, acaricia o levanta
  • Renuencia a subir escaleras
  • Torpeza
  • Caminando borracho
  • Incapacidad para caminar o parálisis
  • Diagnóstico de gatos con enfermedad de disco intervertebral

    Se necesitan pruebas de diagnóstico para reconocer la enfermedad del disco T-L y diferenciarla de otras enfermedades que pueden causar signos similares.

    Además de obtener un historial médico completo y realizar un examen físico general completo, su veterinario probablemente realizará las siguientes pruebas:

  • Valoración neurológica. Debido a que la cantidad de material del disco que presiona la médula espinal puede ser pequeña o grande, y la velocidad a la que se pellizca la médula espinal puede ser rápida o lenta, los signos que muestra su gato pueden ser extremadamente variables.

    Si su gato puede caminar normalmente pero tiene dolor de espalda, su veterinario palpará la columna aplicando una presión suave para tratar de localizar el área afectada.

    Si su gato puede caminar pero es torpe, su veterinario verificará que solo las patas traseras estén afectadas y que las patas delanteras y la cabeza estén normales.

    Si su gato no puede caminar, su veterinario pellizcará los dedos de las patas traseras para evaluar la conciencia del dolor de su gato. Su gato puede tirar de la pierna hacia atrás como una respuesta refleja (el reflejo de retirada); sin embargo, su veterinario querrá ver si su gato grita o intenta morder, lo que indica que siente dolor en las extremidades afectadas. Solo tirar de la pierna hacia atrás no indica que tu gato pueda sentir sus piernas.

  • Las radiografías de la columna vertebral pueden ser útiles para localizar el espacio discal afectado, pero el diagnóstico definitivo de la compresión de la médula espinal generalmente se obtiene inyectando un tinte en el canal espinal, un procedimiento llamado mielograma. Cuando esté disponible, una tomografía computarizada puede ser una alternativa a la mielografía.
  • Tratamiento de la enfermedad del disco intervertebral en los gatos

    El tipo de tratamiento apropiado dependerá de la gravedad de los signos clínicos. Los gatos con formas más leves de la enfermedad pueden tratarse médicamente, mientras que los casos más graves pueden necesitar cirugía. El tratamiento para la enfermedad del disco T-L puede incluir uno o más de los siguientes:

  • El tratamiento médico puede consistir en reposo y medicamentos antiinflamatorios, generalmente en forma de esteroides. Los relajantes musculares también se pueden usar para aliviar el espasmo de la médula espinal.
  • Se puede recomendar el manejo quirúrgico, particularmente si los signos son severos o no hay respuesta al manejo médico. Esto implica localizar el sitio exacto de la extrusión del disco con un mielograma o una tomografía computarizada. Luego se hace una "ventana" en el hueso espinal para aliviar la presión sobre la médula espinal y permitir el acceso al material del disco para que pueda extraerse.
  • Cuidados en el hogar

    El descanso estricto en la jaula será esencial durante al menos cuatro semanas al optar por el tratamiento médico. Este descanso es esencial para permitir que se forme una cicatriz sobre la parte superior del material del disco; La actividad temprana puede precipitar la hernia del resto del material del disco y empeorar la condición de su gato. La incapacidad de confinar a un gato con hernia discal es una razón común de recurrencia temprana.

    Si su gato no puede orinar por sí solo, necesitará ayuda para vaciar su vejiga. Cuando la vejiga se llena en exceso, la orina gotea, pero esto resulta en un estiramiento de la vejiga y puede hacer que su gato no pueda orinar, incluso si hay una mejora en la condición de la médula espinal. El vaciado de la vejiga generalmente se realiza de tres a cuatro veces al día. Si su gato es dado de alta del hospital mientras aún tiene dificultades para orinar, asegúrese de que su veterinario le muestre cómo vaciar la vejiga (lo que se denomina “exprimir” la vejiga).

    Si su gato no puede caminar, la fisioterapia es importante para promover la fuerza muscular. Haga que su veterinario o el personal veterinario le muestren cómo hacerlo.

    Esté preparado para pequeños incrementos de mejora. Dependiendo de la gravedad de la enfermedad, su veterinario estimará cuánto tiempo puede llevar la recuperación de su gato. Lo más probable es que su gato no se vaya inmediatamente después de la cirugía. Al igual que en las personas, lleva tiempo recuperarse de una lesión de la médula espinal, así que sea paciente.

    Observe de cerca a su gato por cualquier empeoramiento de los signos clínicos. Si nota algún deterioro en la condición de su gato, comuníquese con su veterinario inmediatamente. Si está predispuesto a problemas de espalda, tenga en cuenta los primeros signos de enfermedad de disco. Si muestra algún signo que pueda indicar un problema neurológico, busque asesoramiento veterinario lo antes posible.