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Quistes sebáceos en gatos

Quistes sebáceos en gatos

Quistes sebáceos en gatos

Un quiste sebáceo es un pequeño saco que contiene una acumulación de secreciones producidas por las glándulas sebáceas. Los quistes sebáceos también se conocen como quistes epidermoides, quistes de inclusión epidérmica, quistes epidérmicos y gallinas.

Las glándulas sebáceas producen una sustancia aceitosa llamada sebo, que lubrica la piel. Los conductos de las glándulas sebáceas se vacían en los folículos pilosos. Se cree que el desarrollo de quistes sebáceos surge de una obstrucción de los folículos, lo que lleva a acumulaciones anormales de sebo.

Los quistes sebáceos son comunes en los gatos. No hay predilecciones de raza, edad o sexo con respecto a la formación de los quistes. No hay un impacto significativo en su mascota, ya que estos son crecimientos benignos y no dolorosos.

De qué mirar

  • Crecimientos lisos, redondos, firmes a fluctuantes, de aproximadamente 5 mm a 5 cm de diámetro. Pueden tener un color ligeramente azul para ellos.
  • Liberación de una descarga de color blanco grisáceo o marrón con una consistencia cursi.
  • Desarrollo de quistes en la cabeza, cuello, cuerpo y piernas.
  • Pruebas de diagnóstico para quistes sebáceos en gatos

  • Aspiración con aguja fina. A menudo se puede hacer un diagnóstico colocando una aguja pequeña dentro del quiste y aspirando algunas células con una jeringa. La evaluación microscópica de las células a menudo sugiere un quiste sebáceo.
  • Biopsia. Un diagnóstico definitivo puede requerir una muestra de tejido que se haya extirpado quirúrgicamente.
  • Tratamiento de quistes sebáceos en gatos

    En la mayoría de los casos no es necesario ningún tratamiento. Si se toma la decisión de biopsiar el quiste, generalmente se realiza una extirpación quirúrgica completa. Esto es curativo.

    Cuidados en el hogar

    En casa, controle el quiste en busca de cambios de tamaño o evidencia de irritación. Aunque estos son crecimientos benignos, la aspiración con aguja fina no siempre proporciona un diagnóstico concluyente. Por esta razón, las masas que se agrandan rápidamente se deben extirpar quirúrgicamente y realizar una biopsia para garantizar que no haya evidencia de malignidad (cáncer).