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Hemoabdomen y hemoperitoneo: sangrado abdominal en perros

Hemoabdomen y hemoperitoneo: sangrado abdominal en perros

Descripción general del hemoabdomino y hemoperitoneo canino: sangrado abdominal en perros

El hemoperitoneo (también comúnmente llamado hemoabdomo) se define como sangre dentro de la cavidad peritoneal (abdominal). La mayoría de los veterinarios usan el término hemoabdomino en perros. La sangre se acumula en el espacio entre el revestimiento interno de la pared abdominal y los órganos abdominales internos. El sangrado abdominal puede ocurrir en perros que sufren lesiones traumáticas, tumores y hematomas.

Causas del sangrado abdominal en perros

  • Lesiones traumáticas: estas son las más comunes
  • Tumores intraabdominales o tumores dentro del abdomen: pueden romperse, sangrar lentamente o invadir un vaso sanguíneo y hacer que la sangre ingrese a la cavidad abdominal.
  • Hematomas: son colecciones organizadas de sangre local que pueden romperse y sangrar.
  • Coagulopatías: estos son trastornos de la coagulación que pueden causar sangrado dentro del abdomen y en otros sitios.

    Según el grado de pérdida de sangre y la rapidez con que se pierde la sangre, un hemoperitoneo puede ser una situación de emergencia.

De qué mirar

  • Debilidad
  • Colapso
  • Distensión abdominal
  • Hematomas subcutáneos (debajo de la piel)
  • Aumento del esfuerzo respiratorio
  • Membranas mucosas pálidas (el mejor lugar para revisar es las encías o el revestimiento interno de los labios)

    Otros signos que pueden indicar una pérdida de sangre más crónica (a largo plazo o gradual) incluyen anorexia, letargo, debilidad intermitente y pérdida de peso.

Diagnóstico de hemoabdominios y hemoperitoneo en perros

Un historial completo y un examen físico son críticos para un diagnóstico rápido y preciso. Su veterinario también puede recomendar:

  • Radiografías abdominales (radiografías)
  • Abdominocentesis (insertando una aguja y una jeringa en la cavidad abdominal) para obtener una muestra para evaluación diagnóstica
  • Se requiere un análisis fluido de la muestra recuperada para una evaluación definitiva
  • Hemograma completo

    Dependiendo de la condición de su mascota y los resultados de las pruebas iniciales, se pueden requerir pruebas adicionales. Estos pueden incluir:

  • Perfil bioquimico
  • Panel de coagulación
  • Ultrasonido abdominal
  • Tomografía computarizada (CT) o resonancia magnética (MRI)

    Tratamiento de hemoabdominios y hemoperitoneo en perros

    El enfoque general del tratamiento varía según el estado clínico del paciente y la causa del hemoperitoneo. La terapia generalmente incluye:

  • Fluidoterapia intravenosa
  • Transfusiones de sangre
  • Envoltura del vientre
  • Terapia de oxigeno
  • Terapia analgésica (analgésicos).
  • Administración de vitamina K
  • Cirugía exploratoria de emergencia.

Cuidados en el hogar

Un hemoperitoneo puede ser una situación de emergencia. Se debe prestar atención veterinaria lo antes posible. Mantenga a su mascota tranquila y cómoda. Minimice el estrés hasta que pueda llegar a un hospital veterinario. Mantenga a su mascota abrigada. Si se sospecha una lesión traumática, tenga cuidado al mover a su mascota, ya que pueden presentarse fracturas.

Información detallada sobre el hemoabdomino canino

Un hemoperitoneo es una situación potencialmente mortal. La cavidad peritoneal o abdominal es un espacio potencialmente grande que podría contener una cantidad significativa de sangre. Si se pierde una gran cantidad de sangre en este espacio, la musculatura de la pared abdominal se estira y se notará distensión abdominal. La distensión abdominal también puede causar molestias y dolor, lo que aumenta la agitación y el estrés. La rápida expansión del abdomen también puede causar presión sobre el diafragma y, por lo tanto, una disminución de la capacidad para respirar cómodamente.

La pérdida rápida de sangre en el abdomen también conducirá a una disminución de la presión arterial y la perfusión tisular. Esto puede provocar shock. A medida que se pierde sangre continua, la disminución en los glóbulos rojos circulantes puede conducir a anemia aguda (repentina). Se observan comúnmente membranas mucosas pálidas. Si la atención veterinaria no está disponible de inmediato, la pérdida rápida de sangre puede conducir a la muerte. Una pérdida de sangre más lenta es más común y permitirá más tiempo para buscar atención veterinaria.

La pérdida de sangre crónica (prolongada) o intermitente generalmente ocurre más lentamente y pueden presentarse signos clínicos más sutiles. Si la pérdida de sangre es lenta, el cuerpo puede reabsorber (transfundir automáticamente) la sangre libre en el abdomen. Por lo tanto, los perros solo pueden tener una pequeña cantidad de sangre presente en la cavidad abdominal. Es posible que estos perros no se presenten como una emergencia, pero aún pueden tener un proceso grave de enfermedad subyacente. Hacer el diagnóstico de un hemoperitoneo es fundamental para establecer una causa subyacente.

Si el perro tiene parámetros de coagulación normales, el sangrado hacia el abdomen, muchas veces, se detendrá por sí solo. Se forman coágulos de sangre que detienen el sangrado. A veces, un animal colapsará debido a la pérdida aguda de sangre y luego se recuperará lentamente debido a la formación de coágulos y los mecanismos compensatorios propios del cuerpo. Estos animales aparecerán pálidos y débiles inicialmente, pero con el tiempo, lentamente se volverán más fuertes y sus membranas mucosas volverán a ser rosadas. Los propietarios pueden describir episodios intermitentes de debilidad seguidos de recuperación espontánea. Sin embargo, los coágulos de sangre pueden desalojarse, especialmente con un mayor movimiento o manipulación. Si se desalojan los coágulos de sangre, el sangrado puede comenzar nuevamente. En muchos casos de hemoperitoneo debido a un traumatismo abdominal, el sangrado se detendrá por sí solo.

Causas de sangrado

Hay varias causas principales de un hemoperitoneo. Probablemente la causa más común de hemoperitoneo en perros es el trauma. Un vaso sanguíneo lacerado dentro del abdomen o un traumatismo en un órgano interno puede conducir a un sangrado rápido o lento, dependiendo de la cantidad de daño a los órganos o tejidos. Los perros al aire libre tienen un riesgo significativamente mayor que los animales de interior. Los perros más jóvenes también tienen más probabilidades de lesionarse.

En perros jóvenes con un hemoperitoneo y sin antecedentes de trauma, se debe sospechar una coagulopatía (trastorno hemorrágico). En estos animales, el sangrado generalmente no se detiene solo, a menos que se administre vitamina K y otra terapia adecuada.

En perros mayores con hemoperitoneo y sin antecedentes de traumatismos, la causa suele ser un tumor sangrante dentro del abdomen. Los tumores sangrantes pueden causar una pérdida de sangre rápida o ser crónicos, con eventos de sangrado intermitentes más pequeños.

Las causas específicas del hemoperitoneo incluyen:

  • Trauma. La lesión traumática más común que causa un hemoperitoneo ocurre cuando un automóvil golpea a un animal. Un traumatismo abdominal severo puede causar una muerte rápida si el sangrado es significativo. La mayoría de las veces, el sangrado ocurre más lentamente y hay tiempo para buscar atención de emergencia. El bazo y el hígado son órganos internos comunes que pueden estar traumatizados y causar un hemoperitoneo. Con menos frecuencia, la vejiga o los riñones pueden sangrar hacia el abdomen, pero esto generalmente también se asocia con un uroabdomo (orina dentro de la cavidad peritoneal). El sangrado puede ser leve o severo, pero la mayoría de las veces se detendrá sin intervención. Otra causa de trauma incluye heridas de arma y cuchillo.
  • Tumores Los tumores en el abdomen pueden erosionar un vaso sanguíneo o simplemente romperse y causar una hemorragia aguda. Los tumores ubicados en la superficie peritoneal del abdomen, o más comúnmente asociados con los órganos abdominales, pueden causar sangrado en el abdomen. El tumor más común que causa sangrado intraabdominal es un hemangiosarcoma (un tumor de los vasos sanguíneos). Estos tumores son agresivos y malignos. Se encuentran comúnmente en el bazo o el hígado. Los golden retrievers y los perros pastores alemanes son dos razas con mayor riesgo de contraer este tumor. Un hemangioma es la forma benigna, pero no se ve tan comúnmente. El hemangiosarcoma es un tumor muy común en perros.
  • Hematomas Los hematomas están formados por vasos sanguíneos rotos que hacen que la sangre se acumule en un tejido, órgano o espacio. Son una causa común de hemoperitoneo, y generalmente están asociadas con el bazo. Pueden ser causados ​​por traumatismos previos o, más comúnmente, por regeneración nodular (producción excesiva de tejido esplénico). Los hematomas pueden ser bastante grandes y no pueden distinguirse de los hemangiosarcomas en la cirugía.
  • Coagulopatías El envenenamiento por rodenticidas con productos que contienen anticoagulantes es una causa muy común de trastornos hemorrágicos en animales. El sangrado puede ser exclusivamente dentro del abdomen o puede involucrar otros sitios (por ejemplo, debajo de la piel). Los productos que contienen los siguientes ingredientes activos pueden causar un hemoperitoneo: warfarina, fumarina, clorofacinona, diphacinona, pindona, bromadiolona o brodaficoum.

Diagnóstico en profundidad

El orden de las pruebas de diagnóstico depende del estado clínico de la mascota. En una situación de emergencia, la mascota se estabilizaría antes de los procedimientos de diagnóstico significativos. Una evaluación veterinaria rápida pero exhaustiva es crítica para priorizar los procedimientos de diagnóstico apropiados.

  • Las radiografías abdominales son una buena prueba para ver si hay líquido presente en la cavidad abdominal. Aunque son un buen diagnóstico inicial, no pueden discernir el tipo de fluido. Las radiografías abdominales también pueden identificar lesiones masivas (tumores o hematomas). Desafortunadamente, un gran volumen de líquido en el abdomen a menudo dificultará la visualización radiográfica de las masas.
  • Abdominocentesis: se extrae una pequeña muestra de líquido de la cavidad abdominal y el líquido se envía para análisis microscópico. El líquido sanguíneo extraído no debe coagularse, ya que la sangre en el espacio peritoneal se desfibrila rápidamente (pierde su capacidad de formar un coágulo). Cuando se obtiene un fluido hemorrágico (con sangre) que coagula, generalmente significa que se aspiró un vaso sanguíneo inadvertidamente. El análisis de líquidos mostrará principalmente glóbulos rojos con algunos glóbulos blancos, en cantidades similares a la sangre periférica. El hematocrito (recuento de glóbulos rojos) debe ser similar al de la sangre periférica.
  • El recuento sanguíneo completo: el CBC es una prueba importante ya que evalúa las líneas de glóbulos rojos y blancos. Cuando se sospecha un hemoperitoneo, se usa un hematocrito para evaluar el grado de pérdida de sangre (anemia). El CBC también proporciona información sobre si el sangrado fue agudo o crónico. Los cambios en la morfología (forma) de los glóbulos rojos pueden sugerir que hay hemangiosarcoma u otra neoplasia maligna.
  • El perfil bioquímico es una prueba útil para evaluar si algún otro sistema de órganos está afectado. Los animales con lesiones traumáticas (y, a veces, cáncer) a menudo tendrán enzimas hepáticas elevadas. La función renal también se evalúa.
  • Las pruebas de coagulación completas son especialmente importantes en animales jóvenes sin antecedentes de trauma. Si se descartan los traumatismos y los tumores intraabdominales (dentro de la cavidad abdominal), o si el sangrado no se detiene, se indica un panel de coagulación.
  • Se usa una ecografía abdominal para determinar si hay un tumor abdominal o hematoma presente. A diferencia de las radiografías, el líquido en el abdomen no inhibe la visualización de las masas. Se puede considerar una biopsia guiada por ultrasonido si se encuentra una masa; Sin embargo, muchas veces la biopsia no es diagnóstica ya que algunas masas son principalmente de sangre. Se debe tener cuidado cuando se biopsian estas masas, ya que tienden a sangrar. Los animales con masas esplénicas tienen la mayor incidencia de estos posibles problemas.
  • CT o MRI: rara vez una masa puede ser demasiado pequeña para visualizarse en la ecografía. Una tomografía computarizada o resonancia magnética disponible en hospitales especializados puede identificar estas masas difíciles de visualizar.

Tratamiento en profundidad

Su veterinario puede recomendar una o más de las pruebas de diagnóstico descritas anteriormente. Mientras tanto, puede ser necesario el tratamiento de los síntomas, especialmente si el problema es grave. Los siguientes tratamientos inespecíficos (sintomáticos) pueden ser aplicables a algunas, pero no a todas las mascotas con hemoperitoneo. Estos tratamientos pueden reducir la gravedad de los síntomas o proporcionar alivio a su mascota. Sin embargo, la terapia inespecífica no es un sustituto del tratamiento de la enfermedad subyacente responsable de la condición de su mascota.

Si es posible, se debe buscar atención veterinaria inmediata. Un hemoperitoneo puede ser una afección potencialmente mortal que requiere intervención inmediata.


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